- Valora las necesidades y los riesgos del mayor1 hour
Este paso deja la primera pieza del plan: una lista de comprobación con lo que el mayor hace solo y lo que no, y con los riesgos de su entorno. Es la base de todo lo que viene después —la solicitud de dependencia, el reparto de tareas, la contratación de ayuda—, así que se hace a la vista de una semana real, no de una conversación de domingo.
Lo difícil: el mayor tiende a minimizar sus dificultades por miedo a perder autonomía, y la familia tiende a exagerarlas por cansancio. En la lista va lo que se observa, no lo que se opina.
Durante una semana, anota en la lista lo que el mayor hace solo y lo que no, en cada dominio:
- Movilidad: se levanta y camina solo, sube escaleras, usa bastón o andador.
- Memoria y orientación: olvida la medicación, se desorienta en la calle o de noche.
- Continencia: llega al baño a tiempo, episodios nocturnos.
- Alimentación e hidratación: come solo, bebe suficiente, pierde peso.
- Medicación: quién la prepara y quién comprueba que la toma.
- Estado emocional: ánimo, aislamiento, signos de depresión.
Después recorre la vivienda anotando riesgos: alfombras, cables, escaleras, baño, cocina de gas, cerrojos. Cierra con una nota de supervisión: total (necesita compañía siempre), parcial (se queda solo unas horas) o vigilancia (solo recordatorios).
